Juan Sebastián Gutiérrez (51), conocido por todos como Juanse, se encuentra en un momento particular de su vida. Hace dos años decidió que era el momento de disolver la banda que él mismo había creado, Los Ratones Paranoicos. Fue entonces cuando se acabaron las giras, los 100 shows anuales y el cantante decidió tener una rutina más tranquila.

“Estar en una banda de rock como Ratones tenía muchos pros pero muy superficiales: viajar, comer bien, todo lo que es el cotillón de la vida”, explicó y aseguró que aprendió a disfrutar de cosas más reconfortantes. Actualmente, se encuentra abocado a su trabajo como solista. “A Expresso Bongo”, “Energía divina”, “Juanse Roll Band Vivo” y “Baldíos Lunares”, suma su quinto disco, “Rock es amor igual”, lanzado en agosto. Pero además, hoy es un Juanse más místico: dejó las drogas y el alcohol, para refugiarse en el catolicismo. “La religión me viene salvando desde que nací”, confesó.

–¿Qué son los Ratones para vos?

–Los Ratones, para mí, son todo. Gracias a ellos pude expresar mi forma de ver las cosas desde lo musical, fue lo que me dio acceso al gran público para ahora estar en esta etapa en la que estoy. La gente sigue esperando escuchar una canción de Los Ratones en todos los shows que hago. Ahí me doy cuenta, primero, lo agradecido que estoy a la banda y, segundo, la posibilidad que me dio de estar en contacto con la gente.

–¿No hay ninguna posibilidad de vuelta?

–No creo. Son caminos muy diferentes, no tanto desde el punto de vista estilístico. Ratones era una banda que estaba en el orden de los 80 o 100 shows anuales. El otro día nos dimos cuenta hablaba con Edgardo, mi manager, que ya estamos en octubre y todavía no di ni nueve shows. Es una diferencia abismal. Por ahora es lo que yo necesito. Si en el futuro vuelve a picar todo eso, no lo descarto. Tendría que haber un montón de factores combinados de por medio que hicieran posible hacerlo. Igual uno siempre quiere tocar con sus compañeros de ruta. Pero creo que hoy por hoy lo más importante es estar bien, tranquilo, pensando en cómo llevar adelante este proyecto que tenemos ahora en la actualidad.

–¿Te gusta más el trabajo como solista o con la banda?

–Como solista me gusta muchísimo más. Es otra forma de trabajar, tenemos mucho más tiempo para hacer las cosas. Requiere un esfuerzo extra porque no estás en movimiento. Ratones posibilitaba esa interacción que hay entre el estudio y la gira, que se retroalimenta. En cambio acá estoy a full con el estudio y tengo que hacerme cargo de todo; cambió la forma del negocio, es distinto.

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