Por Ulises Rodríguez

Cuando se despierta Pocho La Pantera escribe en Twitter: “buen dia PANTERWITTEROS dia agitadito hoy, ya me rajo a hacer cosas los queria saludar!” A los 15 minutos vuelve: “vieron? una vez que arranco a twittear no paro ajajjjajajajaj es mas fuerte que yo ajajajajjaajaaj LOS QUIEROOOOOOOOOOOOO jaajjaaj”. Desaparece del Twitter por una hora y después cuenta: “regrese de la pelu solo me corte el pelo y emprolije las patillas”. Y así está gran parte del día el músico bailantero que es fenómeno en Twitter, que tiene 10200 seguidores (y sigue subiendo) y que no para, Pocho no para. Bueno… a veces corta para dormir la siesta y avisa en Twitter, obviamente.

Para entrevistar a Pocho primero hay que hablar con la Griega, su mujer, su manager, su compañera, “su cómplice” hace 23 años.

-¿Por qué tuitea tanto?
-Porque Pocho es como un chico, se divierte, se caga de risa tuiteando. Igual yo no entiendo mucho eso del Twitter pero él está embobado. Esperame que te lo busco y te lo paso. Debe estar durmiendo la siesta.

-¿A las 7 de la tarde?
-La gente normal no duerme siesta a esta hora, pero Pocho sí.

-…
-…

-¿Hola Pocho, como andás?
-Bien, que hacés, de dónde sos, estoy re dormido…jajaja.

Se escucha que la Griega le grita ¡de INFOnews!

-Me hice una siestita porque esta noche voy al Corralón, ahí en Palermo, y quería 'torrar' un rato, sino después empiezo a cabecear…jajaja.

Pocho La Pantera no era tan tuitero hasta el día que apareció la inolvidable foto en sunga. “Me la subieron unos vagos, unos amigos y a la gente le encantó. No lo hice para burlarme del chico este ¿cómo se llama?, no para nada, lo hice para joder”.

El Elvis de la bailanta se refiere a Cristian Castro y aquella foto entangado. Aquel recordado día Pocho tuiteó: "Bueno la foto que esta circulando yo en sunga me la pidió mi esposa pero quien carajo la subió a twitter? jaajajajjajajaj EN EL HORNO jaajjaa", y agregó: "soy un lechón ensungado".

A partir de ese momento Eduardo Gauna, tal su verdadero nombre, se transformó en un fenómeno del Twitter. No paró de sumar seguidores (y sigue) y nunca volvió a ser el mismo.

-Yo me divierto, loco. Para mí el Twitter es un mundo nuevo. Las chicas me miman, los vagos me elogian. La gente se divierte, me da cariño y todos nos reímos. No se ríen de mí, se ríen conmigo y eso está buenísimo. El otro día un loco me mandó un video donde yo cantaba “Mil horas” y yo creía que eso estaba perdido, que nadie lo tenía, no sabés la alegría que me dio.

Pocho le pide a la Griega que le prepare “algo pa morfar” antes de irse. -¿Viste que digo que estoy hecho un lechón? Es que tuve neumonía y tengo que comer para estar fuerte, jajaja.

Hace unas semanas atrás La Pantera anduvo haciendo de las suyas por Punta del Este. “Allá sale 1000 mangos la botella de champán, dejate de joder. Está todo caro para nosotros allá, la guita nuestra se ha desvalorizado mucho”.

Pocho La Pantera tiene 63 años y sus comienzos fueron como folclorista. Después le pegó fuerte el rock y con los años recaló en la cumbia. “Soy un tipo versátil, puedo cantar de todo”. Y lo demuestra: “Noelia, Noelia, Noelia, Noelia, Noeeeeliaaaaaa” o esa que dice “En ai nou uen ai dai, iul bi on mai maind, jajajaja”.

-¿No tenés pensando entrar a grabar?
-Estoy buscando un productor, no hay disqueras que quieran grabarme.

Lo último que grabó fue Rock and Pocho donde incluyó “My way”, “Love is in the air” y “Crees que soy sexy”, entre otras. Hoy el cd circula por internet pero dentro de 15 años ese disco se venderá como incunable en las disquerías de calle Corrientes.

La Panter Fest

La vida de Pocho es una fiesta. Para reafirmarlo el 2 marzo Pocho se realizará el “Panter Fest”, en Gualeguaychú. “Tocan varios grupos antes y después yo toco al final. Es una fiesta total, es para pasarla re bien, divertirse, bailar. La organizan unos vagos de allá que les gusta lo que hago, me lo propusieron y lo armamos. Es espectacular. El año pasado metimos 25 mil personas, espero que este año seamos más”.

Pocho tiene fama de mujeriego y pendenciero. “Tuve muchos gatos de dos patas pero ahora ya no, tengo solo de cuatro y son divinos”. En cuanto a las peleas La Pantera cuenta que “antes me gustaba más la piña que comer pero abandoné todo”.

-¿Cuándo abandonaste todo?
-En el 94, debe haber sido. Toqué fondo, pero ya fue eso.

En aquellos años Pocho hizo pública su adicción a la cocaína y “con voluntad y amor de la familia” logró salir adelante. Durante esos años cantó cumbia dedicada a Dios, se fue a Australia a predicar, estudió teología y se hizo evangélico.

-Cuando cumplí 60 años dije voy a hacer algo que nunca hice.
-Trabajar, le grita la Griega desde la cocina.
-Jajajaja, trabajar, jajaja.
-A los 60 empecé a pintar cuadros, óleos, acrílicos, mandalas. Quería hacer algo que me costara y eso me cuesta y me hace bien. Yo siempre digo: “Si no te gusta lo que toca que te toque lo que te gusta” ¿No?

Pocho se mira al espejo y le pregunta a la Griega ¿Cómo estoy mi amor? Pocho se calza las botas, se abrocha la camisa blanca que hace juego con el lompa negro, se acomoda el peinado una vez más y dice “voy todo señorito y después termino bailando arriba de las mesas”.

Pocho es La Pantera. Es el hijo de Cuca. Es ese cordobés vago que cantaba de adolescente en un cabaret y que hoy vive en el Abasto de Carlos Gardel. Pocho es barrio y rock and roll. Pocho es el Elvis cumbianchero. ¿Pocho se parece a George Clooney? Pocho se ríe una vez más. Pocho es @pochopantera