El actor estadounidense Robin Williams, que falleció el lunes a los 63 años por causas que apuntan a un suicidio, sufría la enfermedad de Parkinson, anunció este jueves su esposa Susan Schneider.

Williams "fue valiente mientras luchaba contra la depresión, la ansiedad y los primeros estadios de la enfermedad de Parkinson, de la que todavía no estaba preparado para hablar públicamente", explicó Schneider en un comunicado.

El actor de Holywood, con varios papeles que lo llevaron a ser uno de los más reconocidos de la industria, fue eucontrado muerto el pasado 11 de agosto, en su casa de Tiburon, Califormia. La policía lo encontró con un cinturón alrededor de su cuerpo y más tarde se constató el suicidio.