Azcurra no puede detener la inquietud que siente ante una duda que se le genera ni ante las ganas de de aprender. Desde que comenzó con su vertiginosa carrera actoral, se preocupó por formarse, por indagadar pero sobre todo por disfrutar de sus elecciones. Por eso, mientras lleva dos años de intensas temporadas con la obra de teatro Toc Toc, aceptó ser una de las protagonistas de El Otro (No todo es lo que ves) la ficción que esta noche a las 23 termina en la TV Pública, pero que se puede online en la Web <www.cda.gob.ar>.

"Me pareció interesante estar en la tira porque era un policial con un personaje místico donde empieza a jugar todo lo espiritual", afirma la actriz a Tiempo Argentino. El Otro... cuenta la historia de Marcos, un cadete de 35 años, con una filosofía de vida individualista, que tras ser asesinado a sangre fría durante el robo a un banco, es revivido por Nazareno, un misterioso hombre con poderes inexplicables. Marcos intenta volver a su normalidad, pero se encuentra con una clara conspiración en su contra. La serie dirigida por Daniel De Filippo está protagonizada también por Guillermo Pfening, Alejandro Awada, Gastón Soffritti, Lucas Ferraro y Víctor Laplace.

"Fue un placer, trabajando en teatro no puedo meterme en cosas de televisión que me exijan tiempo porque tengo que estar bien. Requiere de mucha energía. En un momento tuve tres laburos al mismo tiempo y hacía de todo. Pero hoy quiero disfrutar de lo que hago", cuenta Azcurra, entusiasmada.

–¿Cómo te llevás como televidente con la ficción argentina?
–Enciendo poco la televisión. No lo digo por frivolidad. Tampoco soy una compulsiva viendo series en cable. Veo mucho cine y lo poco que engancho en tele son documentales. Visualmente hay muchas cosas muy valorables de nuestras ficciones, hay muy buenos actores. A mí me encantan los actores y las actrices argentinos porque laburar bien en la comedia y bien en el drama. Pero mucho se ha modificado en la televisión de acuerdo al minuto a minuto. Sobre todo en cuanto a bancarte un argumento: no importa si hoy mide un punto menos o un punto más. Importa si mide diez y si se tiene que modificar para que levante el rating. Eso es no jugarte por una idea y tarde o temprano ya sabés que no puede llegar a buen puerto.

–¿Por qué dejaste de lado y cómo viviste esa transición?
–La llegada de los hijos nos modifican a todos. Mi hijo es el foco donde verdaderamente está lo importante, lo que vale. Y ser un poco más selectiva en cómo invertir mi tiempo, mi energía y en dónde poner el tiempo para el estudio. Yo estudio mucho. Tomo muchas clases de baile, de teatro, de canto y de música, para mí es muy valioso.

–¿Como actriz en qué te apoyás para cada formato?
–Son energías diferentes. Condensás las energías diferente. En el cine como actor tenés que llevar todo resuelto, hay que venerar mucho porque el instante es sagrado, lo que pasa ahí queda eternamente. Ese es el misticismo del cine que, por un lado, me atrapa y por otro me hincha las pelotas. La televisión es el gran entrenamiento de cómo estar a tiro con las historias, con los textos, las escenas, los personajes, con los “che, la escena no era acá era en la plaza, pero la hagamos igual acá”. Y todo lo que hay en disposiciones técnicas. Ahí en la tevé necesitás más el trabajo con el otro, con el técnico. Y el teatro es la capilla. Durante ese momento del teatro, hacemos un acuerdo con los actores de entrar en este viaje y es una energía completa. Si no te plantás ahí no vas a disfrutar vos ni quién te está mirando.

–¿Además conducís en el canal de la Ciudad?
–El programa se llama Proyecto Buenos Aires, son ocho chicos de diferentes lugares del país que vinieron durante tres meses a vivir en Buenos Aires y trabajar de lo que estudian en sus provincias, fue encantador. Es ver el mundo del otro, salir del primer plano para que la vida del otro sea importante.

Toc toc, la obra que genera empatía

Laura Azcurra integra desde 2013 el elenco de Toc toc la obra de Laurent Baffie que dirige Lía Jelin en Multiteatro. "La obra está muy bien escrita y eso es siempre una buena estructura para que crezca lo demás. El guión de cualquier cosa es el esqueleto donde después va a estar montado lo que sea. Es una obra simple donde se entiende a los minutos de qué va la historia, están muy bien presentados los personajes y hay una empatía en el 90% del que lo ve. Cuando hay empatía se cumple el rol aristotélico de hacer catarsis y que el otro conecte con eso. Es una alegría que la gente se vaya feliz del teatro. Estar arriba del escenario con esos actores y que la gente se divierta un rato".

¿Cuándo?
El Otro (No todo es lo que ves) tendrá hoy su último capítulo a las 23 en la TV Pública. Además se puede ver online en <www.cda.gob.ar>