En los años de oro del tecnopop (los siempre revisitados ochenta), Andy Bell de Erasure era la contracara perfecta de Dave Gahan, el cantante de Depeche Mode. Rubísimo, divertido y abiertamente gay, Andy compensaba sin saberlo el tono mucho más sobrio y pesimista de su colega de Dave. De un lado, la apelación sombría de un Jesús personal (Depeche); del otro, la alegría liviana de un glamoroso amor en francés (Erasure). La crítica especializada se inclinó sobre los primeros, aunque los hits de los segundos sobrevivieron al tiempo y siguen provocando ese buen humor instantáneo combinado con cierta nostálgica sensibilidad que no se puede falsear, publica Tiempo Argentino.

Visitante en dos ocasiones de la Argentina (la primera, en 1990, en plena histeria local por la banda, llenaron el estadio de Vélez; la segunda, en 2011, colmaron dos Luna Park con muchos de esos primeros fans, pero ya adultos) Bell va por la tercera. Aunque, esta vez, en el Teatro Vorterix (toca este domingo) y en plan solista. "Lo primero que recuerdo de aquella visita del '89 es la gente persiguiéndonos a cada lugar que íbamos. Nos sentimos muy queridos. Y del 2011 me gustó comprobar que el entusiasmo no se había perdido, que seguíamos significando algo", dice Andy por teléfono, unas semanas antes de traer Ipop, su último disco solista.

"Lo primero que recuerdo de aquella visita del '89 es la gente persiguiéndonos a cada lugar que íbamos".

–¿Cómo describirías tu obra solista más allá de tu último disco?

–Es extraño porque siempre estuvo a la sombra de Erasure. Nunca tuvo mucha difusión o publicidad. Es una música un poco más calma que he trabajado de manera muy silenciosa en todos esos discos. Son canciones que quiero y me gustó mucho hacerlas, más allá de la repercusión que finalmente tuvo.

–¿Te arrepentís de no haberle dado más empuje?

–Creo que la vida personal es más importante que tu carrera. No me imagino siendo uno de esos tipos que viven para llegar a la cima. Creo que ser decente es aún más importante. Y para ser decente tenés que saber controlar tu ambición.

–Había muchos grupos tecnopop en los '80, pero pocos impactaron tanto como Erasure. ¿Por qué creés que esas canciones fueron importantes para tanta gente en su momento?

–En aquellos años no nos dábamos tanto cuenta. O sea: sí. Veíamos el éxito que teníamos. Pero no éramos tan conscientes de su impacto emocional. No nos dábamos cuenta de la pasión que generaban. Era una época porque no parábamos de sacar singles, uno detrás del otro, y eso dificultaba que comprendiéramos bien lo que estaba pasando. No teníamos tiempo de mirar para atrás.

–¿Y cómo ves hoy aquellos años?

–Fueron años de mucha histeria, pero también de mucha paranoia. Había momentos en que realmente no podíamos evitar pensar: ¡que se acabe esto! (risas). Pero también lo disfrutábamos mucho. Al tiempo todo eso terminó y las cosas finalmente se calmaron. Y te digo que no extraño esa época. Me gusta el rol que han tomado las redes sociales ahora. Cómo sirven de nexo para conectar con tu público más allá de los medios y los sellos internacionales. Antes tenías que firmar sí o sí un contrato con el diablo. Ahora ya no. <

¿Cuándo?

Andy Bell se presenta mañana a las 21 horas en el teatro Vorterix, Av. Federico Lacroze 3455.

La banda que siempre está

"Estoy muy entusiasmado con el show que estamos presentado y la banda que conseguí que me acompañe", asegura Bell, que además de pisar la Argentina estará visitando otros países de Latinoamérica como Puerto Rico, Paraguay, Chile, Uruguay, Perú, Colombia y México. "Voy a estar acompañando por dos grandes bailarines, un tecladista excepcional y un baterista que también va a tirar algunas pistas. No es un show que hayamos llevado antes por el mundo, por lo que estamos muy entusiasmados", cuenta.
Y confirma que "por supuesto" tocará temas de la banda que lo hizo famoso. "Erasure es parte de mi vida. Y siempre está."