Nacido en el '61, dos años antes que Fito, Lito Vitale siempre llamó la atención por su talento y su edad. Cuando arrancó en la legendaria agrupación M.I.A., por ejemplo, tenía apenas 13-14 años, mientras que su primer disco solista apareció en 1980, a los 19.

Desde entonces, gracias al éxito popular de su trío con Lucho González y Bernardo Baraj, el sofisticado sonido de su cuarteto, y el eclecticismo de su recordado programa de televisión (Ese amigo del alma), Lito es una de las figuiras más queridas y admiradas de la escena local. Es capaz de sobresalir a solas con su piano, acompañando a Juan Calos Baglietto, o tocando con su banda.

Ahora, para coronar cuatro décadas de intensa trayectoria, acaba de anunciar que el viernes 4 de septiembre se presentará en el Teatro Colón, dentro del ciclo "Quinto aniversario". Está entusiasmado con la idea y quiere invitar a muchos músicos que lo acompañaron tantas veces, además de rendir un implícito homenaje a su padre, Rubens "Donvi" Vitale, creador junto a su madre Esther de la cooperativa M.I.A. e impulsor de la producción discográfica independiente en la Argentina.

"Todo comenzó -cuenta a Tiempo Argentino- con Pedro Pablo García Caffi, charlando y tirando ideas. Pero renunció, y antes de irse me confirmó que la nueva gestión iba a respetar el ciclo de música popular, así que me junté con Darío Lopérfido, a quien ya conocía desde su paso por el Centro Rojas. En paralelo, cuando estaba viendo qué hacer este año de elecciones, sabía que se cumplían 30 años del Trío y que tendría listo un nuevo álbum con Baglietto. Pero al final decidí hacer un concierto histórico, compartiendo temas con un montón de músicos".

-El plan era "celebrarte" (risas).
-Sí. Hacer un "Curriculum Vitale", pero sin mostrar todo porque muchas cosas fueron muy puntuales. Dejé el material que consideré que había sido como "mojones" en mi historia y que habían funcionado bien con la gente.

-¿Alguna vez tocaste acústico en el Colón, o siempre amplificaste?
-Nunca hice un concierto completamente acústico en el Colón, porque nunca tuve una formación con un equilibrio acústico. Siempre hay instrumentos que suenan más bajos o más fuertes, como la batería, así que siempre amplifiqué. Se puede lograr un buen sonido con amplificación en el Colón, pero hay que tener en cuenta que el volumen que utilizás en ese teatro no es el mismo que en otras salas. Tiene que ser más sutil, porque se escucha todo.

-Cuando empezaste a pensar en este concierto, ¿volviste a escuchar algunos de los viejos discos, o los tenés muy presentes?
-Revisé un poquito. Es verdad que había temas que no los tenía tan claros, pero tampoco quería incluir las composiciones más raras ni hacerme el canchero con eso. Sabía que tenían que estar "Merceditas", "Taquito militar" y "Ese amigo del alma", por ejemplo. Además, esto no tenía comparación alguna con la idea de Spinetta y Las Bandas Eternas, que recorrió formaciones que están metidas en nuestras venas. Esto es un perfil totalmente diferente, y las cosas que compuse no se pueden silbar (risas). Quizás traen el recuerdo o una sensación de una época como los años '80, pero no son temas que todos conocen al detalle las melodías. La idea es una celebración donde el contacto entre los músicos, el público y yo sea recordar esa época.

-Sin ser un Bandas Eternas, seguramente será un concierto largo.
-Sí. Podría haber sido aún más largo, pero creo que al final el concierto va a durar unas dos horas y pico. No puede ser más corto que eso, porque hay un montón de música. Creo que la única formación que faltaría es la que compartí con Malosetti, Snajer, Novatti y Manuel Miranda, con la que solo hicimos un disco, Vitale y Los Argentinos.

-A lo largo de tus discos, en general evitaste quedar pegado a un sonido "de moda" o muy utilizado en una época. ¿Hay algún timbre de teclados que hoy no te gusta cómo suena?
-¡Sí! Siempre tengo las ganas de hacer una caja con toda mi música vuelta a grabar, quizás con la misma formación o con orquesta, porque nunca tuve la sabiduría o el tiempo para que el audio final sea como hoy me gustaría. Para mi gusto, hay cosas que se sostienen en el tiempo y otras cosas que no. Escuchándolos ahora, quizás hay algunos sonidos muy exagerados, muy electrónicos o con mucha cámara. Una vez lo hablé con Spinetta, cuando lo invité a hacer "Tres agujas" en el disco de homenaje al rock argentino. Hablamos sobre el sonido de las baterías electrónicas y las cámaras que se usaban tanto en los años '80, ¡y nos pareció que le dimos con todo! Creo que hay algunas melodías que están buenas y quedaron muy pegadas al sonido de una época, así que no estaría mal regrabarlas en algún momento. Quizás hacer un disco orquestal con esas composiciones, básicamente las del Cuarteto.

-¿Te acordás qué música era la que más te gustaba cuando arrancaste post-M.I.A.?
-En la época de Sobre miedos creencias y supersticiones era recontra-sinfónico inglés al máximo, pero hubo una especie de bisagra en mi historia musical, que fue conocer a Dino Saluzzi. Ese encuentro fue muy loco, porque me acuerdo que estaba ensayando todos los días con Spinetta en Villa Adelina, para el Obras de Jade, y en un almuerzo sonó el teléfono y era el representante Guillermo Malbrán para decir que le había preguntado a Hermeto Pascoal con quién podría tocar Ron Carter, que lo iba a traer al país, y el brasileño le dijo "Lito Vitale y Dino Saluzzi". Nos juntamos y después se frustró la visita, pero quedamos en contacto con Dino. Ahí dije que no quería más rock and roll. Hice un par de ciclos en el Bauen con él y la banda que antes era Alfombra Mágica, con Quique Sinesi.

-Cuando te lanzaste como solista, ¿en algún momento te imaginaste llegar al nivel de popularidad que tuviste con El Trío a mediados de los '80?
-Lo del Trío fue bastante mágico, porque nunca había sido popular el perfil de la música que siempre hice. Pasa que coincidió mucho con el comienzo de la democracia, los recitales gratis en las plazas, y el hecho de hacer una música muy argentina con mucha energía y desparpajo. También estaba Badía y Compañía, que servía para difundir y divulgar lo que hacíamos.

-El Cuarteto tambien hizo recitales multitudinarios.
-Sí. Fue un quiebre, porque yo dejé el Trío en un momento donde funcionaba muy bien, pero el Cuarteto al final se conectó más por el lado de la música new-age de los años '80 y la influencia del Pat Metheny Group, además de la fusión con el folklore. ¡Me acuerdo que se vendieron muchísimos discos de Ese amigo del alma!

-¿Cuándo nace la amistad con Juan Carlos Baglietto?
-Es un amigo de toda la vida, al punto que él fue quien llevó al grupo M.I.A. a Rosario a fines de los años '70, y nosotros trajimos a su grupo Irreal a Buenos Aires, en un ciclo en el Teatro Lassalle. Siempre quise hacer una banda con él, y cuando se separó el Trío me propuse hacer un dúo, pero yo justo estaba armando el Cuarteto. Después me llamó para producir un disco infantil y decidimos hacer un álbum "para grandes", con tango y folklore. Fue el primer disco del dúo. Somos muy amigos y tenemos una conexión humana y musical buenísima. Disfruto como loco tocando con él, y a fin de año vamos a presentar el nuevo álbum en el Opera.

-Para terminar. Al encarar este concierto especial, ¿te apareció seguido la figura de tu padre?
-Sí. Siempre hubo una complicidad conceptual y una coincidencia artística. Por supuesto que estará presente, porque todas las cosas que van a ocurrir en el Colón las viví compartiéndolas con él y mi vieja.

¿CUÁNDO?

El concierto "Curriculum Vitale" será el viernes 4 de septiembre, a las 20 horas, en el Teatro Colón. Entradas: $ 45-$ 450.

Repertorio e invitados

A la hora de armar este concierto, Lito Vitale cuenta que, "Primero hablé con Manolo Juárez, con quien estaba en contacto por el homenaje que se hizo hace poco en el CCK. También hablé con Bernardo, Lucho, Marcelo Torres y Christian Judurcha. Y estará además Diego Clemente como vientista. Empecé a ver cómo dividir la historia y armar un repertorio.

–¿Aparece algo de M.I.A. o solamente lo posterior?
–El show tiene como concepto la música que hice a partir del final de M.I.A., cuando primero integré Spinetta Jade y luego me desvié hacia le folklore. Por eso era fundamental contar con Manolo Juárez, El Trío y el Cuarteto, que fue mi primera formación con composiciones propias. Después habrá un intervalo y un poco del programa de televisión, que en el '92 fue a solas y en el '93 con invitados, donde los primeros fueron Pedro Aznar y Luis Salinas, que estarán aquí especialmente. Después, del Quinteto elegí la última formación, con músicos más jóvenes, y el cierre es con lo actual con Baglietto.

¡Al Colón, al Colón!

"La primera vez que toqué en el Colón –recuerda Lito– fue en 2000, con la presentación del disco El grito sagrado, con las canciones patrias cantadas por figuras del rock. Fue un concierto al mediodía, al igual que la segunda vez que estuve ahí, en un ciclo de conciertos populares de los domingos. La única vez que toqué en horario central fue con Baglietto, cuando hicimos Clasícos y acústicos, así que ésta es la segunda vez que toco como si fuera una gala.

–Por más que estés familiarizado, ¿esa sala intimida?
–Imaginate que el teatro es un lujazo de la historia argentina. No te intimida, pero te pone en el compromiso de hacer algo especial y diferente. Hacer un concierto que sea algo único. Por eso me pareció que era una idea particular y que este concierto no se va a repetir. No es un proyecto que va a seguir en una gira, así que lo vamos a filmar y grabar.