La casa está que arde. En una de las noches más polémicas en lo que va del ciclo, el público decidió que el hermano de Brian Lanzelotta, Eloy, siga participando del reality. Todos contentos con la decisión menos una: Yazmín, la hermana de Marian, quien debió abandonar el juego.

La noche siguió con la sorpresa que generó el reingreso de Francisco Delgado y Camila, que fueron elegidos por la gente en el marco de un repechaje.

Antes de que Jorge Rial, conductor y cara visible de Gran Hermano, diera a conocer el resultado de la votación, Delgado reveló que su partida de la casa se debió a sus falencias para controlar las emociones propias.

"Considero que tengo todas las herramientas para ganar Gran Hermano", disparó el polémico participante antes de cruzar la puerta que lo conecta con la casa más famosa del país.

La reacción de Mariano

Para jugar con el misterio, Francisco Delgado ingresó a la casa tapado de la cabeza hasta los pies. Pero el disfraz duró poco: al hacer el pasito del cangrejo que lo caracteriza, todos descubrieron de quién se trataba.

La alegría desbordaba. Los participantes corrieron a abrazar al nuevo ex participante. Todos, menos uno: Mariano Berón. Como si hubiese visto un fantasma, el cordobés no podía creer lo que estaba pasando delante de sus ojos. Era la vuelta de su principal contrincante.

A pesar de la bronca, que se notaba a través de la pantalla chica, ambos participantes se fundieron en un sentido abrazo. ¿Reconciliación en puerta o tregua? 

Tres nominados

Entre ingreso y despedida, la casa debió nominar para dejar en manos del público la decisión más difícil. Fueron tres: Mariano, Belén y Florencia.