Carlos Alberto Elías, mejor conocido como “Cae”, supo liderar los rankings de las FM allá por principios de los 90 junto a Bravo, acaso la banda de Glam Rock más popular del país, gracias a la alta rotación en las FM’s con destino teen o programas como Ritmo de la noche y tantos otros.

De la mano de los inolvidables hits “Te recuerdo” y “Desierto sin amor” y con tan solo tres discos, los integrantes de Bravo supieron jugar a ser Rockstars durante un lapso breve pero inolvidable, con excesos, chicas aullando y toda la parafernalia que implica el mundo del espectáculo y en particular el del rock.

INFonews: ¿Cómo empezó tu carrera?

Cae: Comencé a estudiar guitarra y piano desde chico. Se inició como un juego pero desembocó en tocar en las escuelas y en clubes. En mi adolescencia, a fines de los 80 armé varias bandas con amigos y con mi hermano, que terminaron desembocando en Bravo.

IN: ¿Cuáles eran las influencias de Bravo?

C: en la adolescencia escuchábamos mucho a The Police, Durán Durán, pero luego nos pegó el rock de Los Ángeles; Guns and Roses, L.A Guns, Hanoi Rocks y todas esas bandas de Glam Rock y Soft Metal que aún eran desconocidas en el país.

IN: ¿Cómo llegan al disco debut?

C: Nos acercamos a Oscar Mediavilla, porque La Torre, el grupo de Patricia Sosa y él, se parecía mucho a lo que queríamos lograr. A través de Oscar llegamos a editar nuestro primer disco. Fue muy loco todo, durante la grabación conocimos al productor de Jazzy Mel, y junto con Mediavilla nos propusieron firmar un contrato con la discográfica y difundirnos en radio y televisión.

IN: Y ahí se dio la explosión de Bravo a nivel masivo.

C: Sí, comenzaron a pasar por radio “Desierto sin amor”, estuvo primero en el ranking de las principales radios por más de dos meses. En simultáneo nos llamó Marcelo Tinelli para tocar en “Ritmo de la noche”. Y tras ese show, pasamos de tocar en pubs y clubes a tocar en estadios y lugares enormes. Fue todo muy rápido, la gente en la calle se volvía loca, se agolpaban para vernos en vivo.

IN: Imagino que sería difícil tener esa imagen de cuero, tachas y pelo largo en los 90.

C: Sí, no existía este look aquí. Éramos una tribu de cuatro bandas que se chupinaban los jeans, se platinaban el pelo, nos poníamos tachas y nos tatuábamos, y la gente en la calle nos miraba raro. Yo vivía en el Conurbano, imaginate, había que tener huevos para salir maquillado y vestido con cuero rojo. Nos cargaban mucho por la calle, era una imagen polémica. 

IN: ¿Cómo se llevaban con la fama, con este cambio de vida repentino?

C. Había episodios “Beatlescos”, los fans estaban como locos, no lo podíamos creer. Y todo esto con un solo disco. Era raro, yo salía de lo de Tinelli y seguía viajando en subte, y el encontronazo con la gente era muy fuerte. Firmaba autógrafos por la calle, mientras que las estrellas internacionales viajan en limosina. Teníamos mucha onda con las chicas y había cierto recelo con el público masculino. 

IN: Tras el final de Bravo, luego de cuatro discos, ¿Cómo siguió tu carrera?

C: Cuando se disuelve Bravo, yo sigo como solista, pero como dejé de aparecer en televisión fue como si no existiera más para el público. Me fui a Chile solo, gané el primer premio en Viña del Mar, produje y comencé a vender mi música. Pero lo de Viña me abrió un montón de puertas en Latinoamérica, y obviamente desaparecí de los medios locales. Y en 2001 decidí irme a Madrid, porque en el país no se podía hacer nada. Trabajé un tiempito como productor, le compuse un disco a Hakim, el artista más famoso de Marruecos, el cantante Mijares grabó una canción mía. En ese momento mi carrera entró en un impasse.

"Yo vivía en el Conurbano, había que tener huevos para salir maquillado y vestido con cuero rojo".

IN: ¿En qué momento comenzaste a planear tu regreso?

C: En 2005 regreso al país con un espectáculo que mezclaba un poco de stand up con baladas en vivo. El proyecto se llamó “Historias de amor en canciones” y nos reíamos de nuestra juventud matizando con grandes clásicos míos y de la historia de la música. Y desde 2009 estoy con "Rock Lover", un proyecto más rockero, más actual. Allí repaso mis veinte años de carrera sumado a la presentación de un disco nuevo quye lanzamos con este formato. El show pasa por todos los momentos, está bueno. 

IN: ¿Aquellos fans que deliraban con Bravo siguen firmes?

C: Sí, muchos fans vienen por los clásicos de Bravo, pero se encuentran con muchas cosas nuevas, porque nunca dejé de producir música. Recuerdo con mucha risa y felicidad el éxito que tuve en los 90, hasta nos burlamos de eso en estos shows, pero nunca le apuntamos a la nostalgia. En Argentina, cuando tenés éxito en tu juventud, te pasás el resto de tu carrera pidiendo perdón por eso. Pero los fans siguen firmes, siempre están.

IN: ¿Qué balance hacés de tu carrera?

C: Hoy, a los 42 años, no me considero un “artista del recuerdo”. Siempre seguí haciendo discos, aunque no tuvieran la misma difusión que Bravo, y siempre tocando mucho en vivo. La gente me recuerda, por suerte. Mi época de reviente ya pasó, me he roto mucho, pero ya está. Ahora me cuido, la vida me trató bien; con orgullo puedo decir que uso el mismo talle de pantalón que a los 20 años (se ríe).