En 1975, cuando el grupo Queen le mostró a su sello discográfico una de sus nuevas canciones, propuso con entusiasmo que fuera el primer single de su flamante álbum, A Night at the Opera (Una noche en la ópera). Los ejecutivos vieron que el tema duraba 5 minutos con 55 segundos, y les dijeron que jamás podría ser un hit.

Se equivocaron feo: "Rapsodia bohemia" se convirtió en uno de los éxitos más grandes en la historia del rock, un emblemático hit que hasta la fecha vendió 6,5 millones de copias en todo el mundo, se adueñó de las radios de rock clásico y volvió a resurgir con versiones tan conocidas como el sketch del film El mundo según Wayne (Wayne's World), la participación de Adam Lambert en American Idol, el dúo de Elton John con Axl Rose en el homenaje a Freddie Mercury de 1992, y la recreación del videoclip que hicieron Los Muppets y suma 47 millones de vistas en Youtube, publica Tiempo Argentino

Aún hoy, el tema sigue siendo motivo de recordatorios que mantienen en alto su vigencia: para conmemorar este aniversario de 40 años, en la página oficial de Queen se anuncia que a finales de noviembre saldrá un vinilo con "Bohemian Rhapsody" y "I’m In Love With My Car", que era el lado B del single original. 

Además, también en noviembre, se lanzará por primera vez una edición oficial de un recital muchas veces pirateado: la presentación de Queen en el Hammersmith Apollo, en 1975, en CD+DVD bajo el título Queen – A Night at the Odeon – Hammersmith 1975. Fue la primera vez que tocaron el tema en vivo, con el recurso de dejar el escenario libre en la mitad, y hacer sonar los complicados arreglos vocales en playback.

Para acompañar este autotributo de cumpleaños, tanto Brian May como Royer Taylor estuvieron dando reportajes especiales y conferencias de prensa. Ayer, por ejemplo, el baterista fue entrevistado por el conductor de la BBC Chris Evans.
Según el guitarrista, "no hubo ningún demo ni maqueta. Todo el tema estaba en la cabeza de Freddie y en pequeños papelitos con garabatos y apuntes de los acordes. Junto con Roger y John Deacon, armó la base de la canción y luego nos pusimos a hacer todas las regrabaciones encima."

Tal como se contó en muchas oportunidades, ese último tramo del registro de la nueva composición no fue nada sencilla, al punto de utilizar cinco estudios de grabación diferentes (Rockfield Studio 1, Roundhouse, SARM East, Scorpion y Wessex), exigiendo al máximo la tecnología de la época. Regrabaron tantas veces la misma cinta, que al final quedó casi transparente y al borde de romperse. Pero nunca perdieron la fe que le tenían al tema: "Nos dimos cuenta -dijo May- de que era algo maravilloso y que debíamos darle todo nuestro corazón y alma."

La historia oficial asegura que May, Mercury y Taylor ensayaron y grabaron las partes vocales durante diez horas por día. En total, la grabación se hizo a lo largo de tres semanas, y hay tramos que contienen 180 sobregrabaciones. Una barbaridad para una época en que los estudios tenían máquinas de apenas 24 canales, así que la cinta original fue "degradada" hasta ocho veces debido a la técnica de "rebotar" tracks de un canal a otro para sortear las limitaciones de las 24 pistas.

El legendario productor Roy Thomas Baker contó, sin embargo, que el solo de guitarra de Brian May ocupó una única pista y que se hizo en una toma.

Un detalle inusual de la estructura de "Rapsodia bohemia" es que no posee ningún estribillo y que está integrada por muchas secciones, comenzando con una introducción, luego una balada pianística, un solo de guitarra, un interludio operístico, un tramo de rock duro y un final. Hay cambios de estilo, tono y tempo, algo más cercano al rock progresivo que al pop. Además, incluye guiños y parodias al mundo de la ópera, al punto de incluir palabras inusuales como "Bizmilah" y el legendario "Galileo, Figaró, Magnificó". Para los seguidores de Queen, esta veta fue preanunciada en canciones de 1973 y 1974 como "My Fairy King" y "The March of the Black Queen".

El éxito inesperado

A pesar de la negativa inicial de su compañía grabadora, Queen se negó a acortar el tema y fue directamente al programa de la radio BBC de Kenny Everett para presentarlo al público. Para cubrirse ante la discográfica, acordaron que le daban la cinta para que la escuche y no la pase al aire, y que él decidió pasarla contra la voluntad del grupo. Una pequeña obra de teatro para evitar complicaciones legales. El resultado fue espectacular: el tema se pasó primero en pequeños tramos, y luego se emitió 14 veces a lo largo de dos días. Cientos de fans fueron a pedir el simple a las disquerías, donde les dijeron que no estaba editado. Una treta similar ocurrió en Estados Unidos, como rebote del truco de Everett.

El single finalmente salió a la luz y para Navidad llegó al primer puesto del ranking inglés, donde permaneció durante nueve semanas. Insólitamente, repitió la hazaña en 1991, cuando murió Freddie Mercury, se relanzó y estuvo cinco semanas en la cima de los charts. Fue la primera vez que un tema estuvo dos veces en el tope de ventas con la misma versión.
En Estados Unidos llegó al puesto 9 nomás, pero en 1992, cuando integró la banda de sonido de El mundo según Wayne, llegó hasta el número 2.

Además, en 2004, "Rapsodia bohemia" ingresó al Salón de la Fama de los premios Grammy, y en 2012 encabezó una encuesta inglesa sobre "El tema número uno de los últimos 60 años". La canción sigue más vigente que nunca y es una favorita de las radios, aun hoy, mientras la redescubren nuevas generaciones de oyentes que sucumben, hechizados, antes uno de los grandes temas del rock. 

El famoso videoclip

La historia de los videoclips no empezó con "Rapsodia Bohemia", como muchas veces se repite sin real fundamento, ya que los mismísimos Beatles (y hasta Almendra) realizaron videos promocionales para pasar en los cines.

Sin embargo, es innegable que el video realizado por Bruce Gowers marcó un hito. A partir de ahí, fue una práctica más usual que las bandas tuvieran una filmación para reflejar en imágenes su música, y difundirlas en programas como el "Top of the Pops" de la BBC. Para algunos, fue un preanuncio de la era de MTV de los años ochenta.

La filmación fue en los estudios Elstree, donde Queen estaba ensayando el show de su nueva gira. Se hizo en apenas cuatro horas, el 10 de noviembre de 1975, con un costo de 4500 libras esterlinas.

El famoso comienzo es una toma de los cuatro integrantes del grupo casi a oscuras, mientras cantan el tramo a cappella. La iluminación aumenta y disminuye, fundiéndose con primeros planos de la cara de Freddie Mercury, recreando el estilo de la tapa del álbum Queen II, del fotógrafo Mick Rock, que a su vez estaba inspirada en una foto promocional de la actriz Marlene Dietrich.
También aparecen tocando sus instrumentos, y para el tramo vocal vuelven a ocupar las posiciones de Queen II. Roger Taylor termina semidesnudo, golpeando un inmenso gong, un guiño a la apertura de todas las películas británicas de la compañía Rank Organisation. Algo así como el león de la MGM.

Un dato importante es que todos los efectos especiales se llevaron a cabo durante la filmación, y no es posproducción. Para lograrlo, se filmó un monitor y se usó un lente especial.

La edición no demandó más de cinco horas, porque estaba pautado que el video se pasara al aire esa misma semana, así que fue un trabajo contrarreloj.

En noviembre de 1975 se vio por primera vez, peor después de varias semanas en la cima, se volvió a editar para agregarle superposiciones y ángulos de cámara alternativos.