Un grupo de adolescentes descubre su identidad atravesado por los miedos y el filtro de la mirada de los otros: de eso habla, en un tono de comedia, la obra de teatro La Burbuja. Protagonizada por Tato Quattordio y un elenco joven, la obra de teatro que está en cartel hace tres meses se despide esta noche en el Teatro Porteño, ubicado a metros del Paseo La Plaza sobre la avenida Corrientes.

Escrita y dirigida por Martin Amuy Walsh, La Burbuja cuenta la historia de Belén (Sol Moreno), una chica que está a punto de cumplir 18 años y aprovecha la ausencia de sus padres para organizar un festejo anticipado lejos de su control. Con la ayuda de sus amigos Pili y Frankie (Paloma González Heredia y Fede Venzi), acopia alcohol y organiza los preparativos de la que quiere que sea la mejor fiesta del mundo. Quiere que su casa del country se llene de amigos, conocidos y hasta celebridades, para que los demás puedan ver que ya es una mujer adulta y con un alto índice de popularidad. Para garantizarse el éxito, publica el evento en todas las redes sociales –Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat y grupos de Whatsapp- y le pide a su hermano, Junior (Bautista Lena), que pase la música que se escucha en los boliches.

En el medio, se presenta un escollo porque su hermana mayor (Lis Moreno) y su mejor amiga (Fio Di Carlo) no están dispuestas a permitir que “los chiquitos” les arruinen el fin de semana con una diversión de la que no van a ser parte. Luego de una negociación, acceden a darles permiso con la condición de que sumarse al festejo.

Pero el conflicto central se desata con la aparición de Fabián, el personaje interpretado por Tato Quattordio, uno de los actores jóvenes con mayor proyección hacia el futuro. Fabián llega a la fiesta por ser amigo de Junior y enseguida acapara la mirada de todos los asistentes porque su imagen no se ajusta al promedio de los chicos del barrio cerrado. Llega en bicicleta, con una guitarra al brazo, y usa un sweater de estilo andino, lejos de los dictados de la moda. “El hippie”, lo bautizan enseguida para subrayar su diferencia.

Fabián será el encargado de mostrarles a los demás que sus preocupaciones son vanas y exageradas, porque no importan ni el dinero ni la cantidad de likes que se pueden obtener en una foto subida a las redes sociales. Él, habiendo nacido en una familia acaudalada, decidió alquilar una casa con unos amigos a la vera del río, para estar conectado con la naturaleza, la música y sus propios pensamientos. Sin celular ni WiFi, su filosofía de vida es extraña y hasta incomprensible para sus amigos. Fabián les explica que se sintió inspirado por la película Into the Wild, que quiere viajar y descubrir aquello que no aparece a simple vista en el día a día de las ciudades. Ante la mirada estupefacta de los jóvenes que sólo querían tomar, bailar y divertirse en el festejo anticipado de cumpleaños de Belén, Fabián les dice que esa es la verdadera libertad, que el poder económico les quiere hacer creer que sólo puede conseguirse a través del consumo pero que en realidad parte de otra base. Parte de preguntarse acerca de su lugar en el mundo y de tomarse las cosas con mayor naturalidad, sin tanto rollo.

De pronto, Belén y sus amigos descubren que perdieron la conexión a Internet y ninguno de sus dispositivos móviles puede acceder a las redes sociales en las que habían anunciado la fiesta. Desesperados por ese aislamiento y porque nadie había llegado a la fiesta, buscan señal de una y mil maneras hasta que se dan por vencidos y se entregan a la charla con Fabián durante el tiempo que dure la burbuja. Una burbuja que los aislará por unos minutos de la virtualidad dominante y los hará entrar en otra dimensión.

Con actuaciones sólidas y un libro que capta de manera precisa el habla de una generación, La Burbuja es una obra adolescente que no se queda en la zona de confort. Hay baile, humor, y, sobre todo, una indagación sobre la naturaleza humana que va más allá de lo previsible. En ese sentido, la obra es mucho más que mera diversión adolescente.

La Burbuja, escrita y dirigida por Martin Amuy Walsh. Protagonizada por Tato Quattordio, Sol Moreno, Lis Moreno, Bautista Lena, Fede Venzi, Fio Di Carlo y Paloma González Heredia. Esta noche, a las 21, concluye su temporada 2015 en el Teatro Porteño, avenida Corrientes 1630, a metros del Paseo La Plaza. Las entradas se pueden adquirir en boletería, en TuEntrada.com y hay promociones especiales en @laburbujaok.