A dos años de la primera temporada de Rockumentales, el ciclo de Canal Encuentro volvió hace dos semanas a la televisión, nuevamente con la conducción de Juan Di Natale, dialogó de manera extensa con Tiempo Argentino.

De esta manera, no sólo regresa una excelente propuesta de emitir documentales de música, sino que se corona un gran año del conductor, que también está en televisión abierta con Los 8 escalones en El Trece, y en radio con No vuelvas en Rock & Pop (FM 95.9), con Eduardo de la Puente y el humorista Damián Ramil, de lunes a viernes de 16 a 19 hs.

-Nuevamente estás en TV abierta, cable y radio.
-Es todo una especie de casualidad, una gran casualidad. Lo que es menos casual es que esté en la radio, porque es el lugar en que estoy sin interrupciones hace más de dos décadas, pero de la tele entro y salgo. Y bastante insólito fue para mí el llamado de Los 8 escalones, a comienzos del año pasado, y hoy sigo ahí, contento, me divierto y la paso bien. Lo de Encuentro era algo que esperaba que sucediera, porque sabía que habían quedado muy satisfechos con la primera temporada de Rockumentales, que fue a fines de 2013. Esperaba que en algún momento tuvieran la idea de hacer una segunda, y mis únicas dudas eran cómo se iban a nutrir para hacerlo, por el escaso "corpus" que hay de películas argentinas.

-Ahora hay algunos documentales extranjeros.
-Sí. Le encontraron una vuelta a esa limitación, porque abrieron el juego y hay películas argentinas junto a varias latinoamericanas y un par de estadounidenses o inglesas. A grandes rasgos, hay distintos tipos de documentales de rock, y creo que esta segunda temporada de Rockumentales incorpora algunos que las bandas hacer para autopromocionarse o para contar su propia "historia oficial". Es el caso de la película de Babasónicos (Jessico) y la de Café Tacvba (Seguir siendo), que coincidieron con la reedición especial del disco Jessico y de la gira por el vigésimo aniversario de los mexicanos.

-¿Se mantiene en el programa la estructura donde vos hacés una introducción y un cierre?
-Sí. Básicamente es lo mismo. Es muy parecido. Cambió la escenografía, que gira alrededor del mismo motivo vintage, ahora con una "pared de sonido" con parlantes. Yo hago la introducción, va la película, y hay un cierre. Hay algunos cambios en la edición y en la apertura. Como guiño a la primera temporada, se conserva el mismo sillón.

-¿Estás involucrado en el armado de la lista de película?
-No. No me llaman para hacer la selección. Me puse muy contento por la aparición de alguna película e insistí para que estuvieran otros, pero la negociación de los derechos es algo que me queda bastante lejos. A mí me llaman para hacer la presentación, y los guiones los escribe Martín Graziano, que es el mismo de la temporada anterior.

-¿Cómo es la dinámica de grabación de los programas?
-Ya hicimos todo. Fueron cuatro jornadas y yo tenía que coordinar un poco esas jornadas con mis otros compromisos, pero logramos meter tres programas por día.

-Las viste todas, obviamente.
-Sí. Son 12, mientras que antes fueron nueve. La primera fue Blues de los plomos, que ya la conocía pero no la había visto antes. Es de las más tiernas, porque tiene muchos personajes entrañables y son personas que uno los vio centenares de veces. Lo que me gusta de muchas de estos documentales es que registran momentos únicos, como el momento en Hit, el documental uruguayo, donde van a buscar a Aníbal Sampayo, el autor de "Río de los pájaros". En Tropicalia, que fue la segunda que se dio, hay un montón de imágenes de fines de '60 con estos grandes músicos en programas de tele. La que se da hoy, Buscando a Sugar Man, ganó un Oscar y es una historia increíble, sobre la leyenda de un cantautor de Detroit cuyos temas fueron un hit en Sudáfrica, mientras que él dejó la música porque no había tenido repercusión en us país. Imágenes paganas es del mismo director del film sobre Miguel Abuelo, que se dio en la primera temporada. Saicomanía también es increíble, y Relámpago en la oscuridad es la historia de Alberto Zamarbide, a 30 años del disco Luchando por el metal, casi como complementando lo que fue La H en la primera temporada. También está la de Café Tacvuba (Seguir siendo), la de los Sex Pistols (La mugre y la furia) y la secretaria de los Beatles: Vieja y querida Freda, que es muy tierna. Como dato curioso, aparezco en dos: Jessico y Relámpago en la oscuridad.

-¿Cuál es la película más extraña?
-Creo que Simpatía por el demonio, de Godard. que tiene un lenguaje cinematográfico muy exigente, que no es el habitual, porque están los Rolling Stones en el estudio, intercalado con gente leyendo doctrina. ¡Pero es hipnótica!

-Contame cómo es una jornada de grabación de Los 8 escalones.
-Además de conductor, Guido Kaczka es el productor general del programa, que tiene un gran equipo de producción. Yo soy como una especie de invitado permanente y un espectador permanente de la forma en que trabajan, que es realmente asombroso. Y él está en todos los detalles. Cuando yo empecé a participar, el año pasado, se hacía en vivo, pero luego empezó a grabarse y se hace una vez por semana.

-¿La pasás bien?
-Sí. Yo voy a jugar, realmente. Tengo ese lujo de ir a sentarme a jugar a un juego que me divierte. Y además, aprendo, porque todos los días te enfrentás a cosas que no sabés.

-¿Cómo fue la convocatoria original?
-La historia que sé es que a comienzos de 2014 necesitaban un programa, le dieron forma y arrancaron las primeras emisiones fueron con Gerardo Sofovich e Iván De Pineda, pero Iván tiene su programa de viajes y medio que no podía estar siempre, así que me llamaron ahí, cuando llevaban dos o tres emisiones. Mi duda era si a Gerardo le parecía bien, porque me sonaba medio incompatible, pero nos sentamos juntos y manejamos nuestras diferencias generacionales y hasta políticas. La verdad es que nos llevamos bien, y después empezó la rotación de duplas y el ingreso de Teté, Niembro y Horacio Pagani.

-¿Cuando eras chico jugabas al Carrera de mente y esos juego de trivia como Trivial persuit?
-Siempre me gustaron los juegos, aunque nunca me movilizó ir a participar de un programa de juegos en la tele. Me crié con los juegos de preguntas y respuestas, además de juegos de mesa como el TEG y el Pictionary.

-¿Coleccionás datos irrelevantes que se te quedan pegados en la cabeza?
-Tal cual. Pero así como se te pegan, también se te borran. Muchas veces me voy un poco dolido conmigo mismo por haber respondido mal cosas que sé. Pero pasa todo el tiempo. En general, la gente que me conoce elogia mi memoria, pero yo la veo llena de agujeros. A lo mejor me acuerdo de un dato rarísimo y me olvido del nombre de un compañero de la escuela.

-Lo último: nos falta hablar del programa de radio, No vuelvas.
-Empezó el año pasado, con la nueva programación de Rock & Pop en febrero de 2014. La curiosidad es que a Eduardo lo conozco hace 25 años y nunca habíamos hecho radio juntos. Ambos estamos gratamente sorprendidos por el reencuentro laboral y personal. El Arabe Ramil es un fenómeno, lo disfrutamos muchísimo y nos nominaron ahora para un premio Eter, que son los que vota la gente.

¿Cuándo?

La segunda temporada del ciclo Rockumentales comenzó el sábado 7 de noviembre. Con introducción y cierre a cargo de Juan Di Natale, es un recorrido audiovisual por la historia del rock a través de 12 documentales. Va todos los sábados a las 22 horas.

El llamado de Los 8 escalones

Juan Di Natale no sabe exactamente quién tuvo la idea de convocarlo al programa donde estaban Gerardo Sofovich y Guida Kaczka:

"Nunca termino de entender a quién se le ocurrió llamarme, porque de golpe un día empecé a recibir varios llamados de gente de la producción para hacerme la propuesta. Pensaron que podía servir e hicimos una prueba. El programa no tiene un compromiso conmigo y no soy un personaje estable, aunque este año fue siéndolo. La verdad es que se generó un vínculo muy lindo y es un lugar que disfruto. No le hace "mal" a mi personaje televisivo y creo que suma. Noto en la calle que lo ve mucha familia, mucha gente grande y mucho niño. Me tocó ser presidente de mesa en las elecciones y me di cuenta que estaba llegando a otro público."