Javier Martínez, Claudio Gabis y Alejandro Medina (mencionados en un orden caprichoso que podría cambiar sin alterar el producto) volvieron a juntarse. Los Manal dejaron atrás egos, egoismos y, según las propias palabras del baterista de la banda, su "imbecilidad".

foto: Red House La Roca
foto: Red House La Roca

Lo hicieron en 2014, lo reeditaron días atrás en Vorterix durante un homenaje a Pappo y lo terminaron de sellar el último viernes, cuando en una bien regada conferencia de prensa presentaron el CD+DVD+libro de lujo con el que marcarán uno de los cuasi-regresos más mentados del rock nacional.

Con Jorge "Corcho" Rodríguez como productor general de lo que en principio fue un gusto personal para su Red House -el reducto rocker que tiene en Vicente López sólo abierto a sus amigos- Manal produjo un regreso en voz baja pero que ilusionó a todos los que en 2014 vimos los videos de ese concierto impecable que ofrecieron en el local.

Hoy ese show tiene nombre y se llama Vivo en Red House. "A nosotros nos quedó grande el éxito, a Argentina y a Latinoamérica le quedó grande el rock en español", disparó Javier Martínez, voz cantante de la banda y el costado más ácido de la banda.

En diálogo con un puñado de periodistas que durante más de una hora intercambiamos preguntas, dudas y la admiración propia de quienes durante años escuchamos los blues certeros y ásperos de la banda, Manal no sólo confirmó la edición de su breve regreso sino que además rindió cálido homenaje a "Corcho", el hombre que posibilitó lo que tres décadas de peleas, celos y rencores habían anulado.

foto: Red House La Roca
foto: Red House La Roca

"El Corcho logró algo que cada uno de nosotros pensaba que era imposible. Lo consiguió con mucho cariño y con un respeto que no tuvimos quizá desde la época de Mandioca que fue cuando comenzamos", afirmó Gabis cuando le faltaban pocas horas de estadía en Buenos Aires, desde donde partió más tarde rumbo a la Europa que lo acogió hace ya largos años.

Martinez repitió una y otra vez que él es "el menos profesional de los tres", y agregó que "si bien hay un mérito indudable de mis compañeros y de lo que pude hacer yo, la voluntad de reunirnos fue de la producción".

También remarcó por qué la vida de la banda fue corta, con apenas dos discos en sus principios (Manal, de 1970 y El león, de 1971) y uno en 1980 cuando tuvieron su ¿primer? regreso, Reunión. "No supimos manejarnos con la industria”, cargó Martínez y añadió luego: “los pioneros siempre pagamos el precio”.

El adelanto del show que pudo verse antes del encuentro con la prensa muestra a Martínez -el cascarrabias por excelencia del grupo y del rock nacional todo, quizá- enojado con Medina, quien entra tarde a su parte en "Porque hoy nací", uno de los puntos más altos de su disco debut (¡de hace 46 años!) 

Pero los enojos circunstanciales parecen haber quedado reducidos a la anécdota en este breve regreso al que los músicos no dudaron en agregarle suspenso ante la posibilidad de un concierto para su público.

"Pienso que si tiene futuro el mundo, nosotros también -dijo Martínez entre risas, pero si bien puntualizó que no quería "hacer futurología", dejó abierta la puerta para algún show con sus compañeros. "Somos supersticiosos como todo artista, pero en nuestra voluntad no hay problemas. Somos chicos y rompemos los juguetes nuevos. Ya los rompimos tres veces, vamos a ver si los rompemos de nuevo", aclaró.

Por su parte, Gabis manifestó: "Vamos a hacerlo de a poco, es más tranquilo. Haciéndolo de este modo, nos está saliendo bien. Vamos paso a paso".

"Los ensayos fueron buenos y lo más sorprendente fue que el primer tema que tocamos no fue nuestro, fue 'Billie's Bouce', de Charly Parker, porque somos tres enamorados del jazz", afirmó Martínez, a lo que luego Medina acotó: "Cuando nos juntamos a tocar nuestra música nos olvidamos de todo".

"Cuando nos ponemos a tocar, empieza a sonar Manal y eso está fuera de nuestro control. Tiene una magia que no es solamente nuestra sumatoria sino que es la aparición de otra entidad que somos nosotros tres juntos y que, finalmente, una vez más nos supera", apuntó por su parte Gabis, más relajado a la hora de las declaraciones.

Más tarde vino la segunda parte del catering, otra de las estrellas de la jornada de prensa, con pizza, cerveza, vino tinto y un entorno de guitarras de monstruos del rock (Pappo, Slash, el propio Gabis, y muchos más) firmadas y colgadas en las paredes de Red House como trofeos de un amor explícito a las cuerdas por parte del dueño casa.

A modo de apunte personal, este cronista se fue del lugar, además de con un recuerdo de rock clásico y melomanía, con la tapa de Manal firmada por el bajista más sanguíneo de esta parte del mundo. 

Gracias, rock.