Varieté

Patricia Malanca y el costado maldito del tango burgués

La cantora habló con Infonews sobre su nuevo disco, Bucles. También de la Argentina de Macri y de cuál es la forma perfecta de escuchar tango.

foto: Horacio Pablo Annecca
foto: Horacio Pablo Annecca

Patricia Malanca es de esas artistas que tienen cosas para decir. Y dice cuando canta pero también a través de la forma en que piensa, desarrolla y ejecuta sus proyectos, que van de su celebrado disco anterior con canciones de Silvio Rodriguez en versión tango hasta su flamante lanzamiento: Bucles.

"La diferencia está en la pasión", dice La Malanca y planta en el diálogo con Infonews una declaración de principios: "Lo único que tengo aspiracional en mi vida es el entusiasmo, vengo de una familia con necesiadades básicas insatisfechas y quizá por eso soy un caleidoscopio de sensaciones. Para mi lo bello es asombroso y quizá haya una diferencia de clase entre el que siempre tuvo eso y el que no".

"En buena hora los rockeros empiezan a copiar a los tangueros. Nosotros quisimos copiarlos a ellos y fue un error"

Bucles es un disco de historias cantadas, con letras de la propia cantora y también de otros autores. Malanca es psicóloga y no puede dejar de lado su formación académica a la hora de componer y, por supuesto, al momento de contar y contarse. "Me inscribo en una corriente de pensadores del tango, no solamente hacedores sin conciencia. Mi formación académica está ahí", dice y confirma por qué su disco es "largo" para el promedio de los lanzamientos tangueros: 15 canciones.

"Los productores contraindican discos largos, me decían que incluyera ocho canciones. Pero si les hubiera hecho caso a los productores no hubiera hecho ni la mitad de las cosas que hice", dispara y reafirma que tan equivocada no debe estar si Ciro presentó su disco en el mismo lugar que ella viene de grabar un video clip.

Bucles

"Ciro se subió a un subte tocando y mi último video clip es en un subte. En buena hora los rockeros empiezan a copiar a los tangueros. Nosotros quisimos copiarlos a ellos y fue un error. Hoy la ruptura está en el tango", dispara y puntualiza: "Protestamos mucho más en lugares chicos con entradas a bajo costo que los rockeros que están industrializados. En los 90s ellos ocupaban lugares chicos, marginales, que hoy ocupamos nosotros para decir lo que queremos decir".

Malanca luego lanza una frase en la que se siente cómoda, que podría ser su zona de confort dentro del 2x4: "El tango tiene un costado maldito, el costado maldito del tango burgués", lanza.

Así es que cuenta una (otra) parte de su historia que también explica en parte su militancia por la diferencia: "Yo en 2009 me bajé del tango for export, en el que todos los días cantás Malena y El día que me quieras, te ponés un vestido rojo, uno negro... Rompí con eso porque esa parte es bárbara para darte training pero en algún momento te quema la cabeza y te transformás en un administrativo del tango".

¿Y cómo se escucha un disco que se corre del promedio para turistas y melancólicos? Malanca traza un mapa de ruta ideal para recorrer sus bucles con el oído: "El armado de los 15 temas del disco es un viaje. Poné Bucles en un subte de la línea D, bajate en combinación con la C, andá a Constitución o tomate un tren del conurbano y bajate donde haya yuyo y maleza".

"¡Qué aburridos los que cantan tangos sobre el tango!", dispara en medio de la charla, citando a su colega Dolores Sola, con quien canta uno de los puntos más altos del álbum: Monte quiero, de Martín Elizalde.

"Cada tango que he elegido pretende contar historias", asegura y queda dando vueltas en la charla el momento en que se grabó el disco, de marzo a agosto de 2015, antes de un cambio de gobierno/proyecto/país que La Malanca siente como un quiebre.

"Cuando grababa el disco estábamos en otra... década, en otra etapa, en otra efervescencia. La Milonga de frases hechas (con letra de su autoría junto a Leandro Nikitoff) nombra a Marx, al liberalismo y un poco nos sentimos Nostradamus. Porque es un disco con historias de amor y poner una milonga política era raro. Nada hacía prever que íbamos a volver al neoliberalismo".

El futuro, hoy

Esta artista que elige no ser una empleada que ficha tarjeta y canta los hits en un loop con la sonrisa de Silvio Soldán hace que la cantora de los rulos rubios ya necesite hablar de su próximo disco. "Estoy armando un puente con Grecia tal como lo armé con Cuba a través de Silvio. No trabajo en la world music pero estoy metiéndome a darle otro volumen al tango, introducir el gen de los tangueros rebeldes allá en Atenas (donde estuvo en julio pasado)", revela y riega la charla con pistas que van más allá de cómo serán sus próximos años y ponen en foco su corpus ideológico en torno a la música.

"Cuba y Grecia son los países donde más amada me sentí como argentina. Cuando decís que sos argentina viene el abrazo. Y cantar en esos países también es una posición política. Yo estoy del lado del más débil en serio. Yo no lo digo como una fantochada. Seguramente mi próximo disco va a ser manifiestamente político", anticipa y deja en claro que su raíz conceptual entrecruza a Manzi y Piazzolla con tipos como Luis Alberto Spinetta, sobre todo en aquello de que mañana es mejor.

Bucles en vivo

Patricia Malanca presentará Bucles el domingo 6 de noviembre a las 21 en el Club Atlético Fernández Fierro (Sánchez de Bustamante 772, CABA). Estará acompañada por el Trío LHN y con invitados como Hernán Cucuza Castiello ("lo aprecio, lo admiro y lo siento un laburante incansable") y Dolores Sola ("una de esas compañeras con las cuales una puede cantar en un escenario o disfrutar compartir maravilladas una charla"), además de los bailarines Marcelo Bottaro y Valeria Buyatti.

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