Ventana indiscreta

Los Manseros Santiagueños coparon Buenos Aires y van por más

Anoche se vivió una fiesta inolvidable en el Gran Rex, teñida por el recuerdo de uno de sus miembros, Guillermo "Fatiga" Reynoso, fallecido en agosto, y por el aliento constante del público. El domingo harán una nueva presentación. 

Los Manseros Santiagueños no son sin su público y eso hace que cada presentación sea irrepetible. El conjunto fundado en 1961 tuvo épocas de gloria y momentos de convocatoria escasa. Después de más de medio siglo de vida son hoy, aunque resulte llamativo, uno de los grupos de música popular más convocantes. Sin embargo, la Ciudad de Buenos Aires, con su norte cultural orientado hacia ultramar, era una cuenta pendiente en los últimos tiempos. Hasta anoche, cuando el Gran Rex rebosó de magia durante las casi dos horas y media de música que brindaron.

No era para menos, después del fallecimiento de uno de sus miembros más destacados, el bombisto Guillermo "Fatiga" Reynoso, el 29 de agosto; y la muerte de uno de sus fundadores, Leocadio Torres (que ya no integraba el grupo), la noche anterior al show.

Los asistentes colmaron las tres plantas del teatro y corearon cada canción. La interacción entre el conjunto folklórico y su gente es destacada desde hace tiempo (por ejemplo, León Gieco los llamó los Rolling Stones argentinos por esa característica, entre otras). No obstante, el último show tuvo, seguramente, uno de los ida y vuelta más emotivos de su historia, con un Onofre Paz (el otro de los fundadores) casi quebrado sobre el escenario por momentos.

No faltaron clásicos como Añoranzas, Canto a Monte Quemado, La Telesita, Entra a mi hogar, Para los ojos más bellos; y temas del último CD, Corazón de Mansero.

Entre los invitados se destacó Soledad, que prometió retornar el domingo. Ese día, a las 21, el grupo hará una nueva presentación y, así, la fiesta volverá a editarse, de manera única e irrepetible. Tal vez el público vuelva a corear el "ohh... soy Mansero, es un sentimiento..."; a llevar decenas de banderas y a cantar cada estribillo. O quizás suceda algo diferente. Porque Onofre Paz, Alfredo Toledo, Martín Paz y el propio "Fatiga" Reynoso -cuyo recuerdo estuvo presente anoche- sólo pueden ser Los Manseros con su pueblo enfrente.

Uno de los momentos emotivos de la noche.


 

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