Caso cerrado

Con su estética de estrado judicial (similar a la que en Argentina se usó hace más de una década en los bizarros ciclos Forumm (con Luis Moreno Ocampo o La corte (con Marcelo D´alessandro), el programa Caso cerrado es uno de los más vistos de la ciudad de Miami y uno de los favoritos de la comunidad latina en los Estados Unidos.

Siempre al borde del ridículo y del golpe bajo, el ciclo nacido en 2001 y conducido por la abogada Ana María Polo presenta casos en los que se intentan dirimir problemas domésticos, mientras que en los últimos tiempos se abocó a denuncias sobre violencia de género, con mayor o menor lucidez en los planteos y resoluciones.

Uno de sus últimos casos, en tanto, tuvo como protagonistas a dos hermanos argentinos que viven en Miami desde hace un tiempo y ahora se ven divididos por el novio de ella, argentino también, pero que quiere llevarse a su novia nada menos que a las islas Malvinas.

"Es un kelper", dispara el hermano de la chica, ofendido por la situación y además dolido porque su padre murió peleando en la guerra de 1982. "Me mataron a mi papá, me robaron las islas y ahora esto"; dice señalando a su oponente, que responde "pero yo soy argentino".

Con este tenor y con la eterna sospecha de que se trate en realidad de un buen casting de actores de segundo orden, Caso cerrado planteó en Miami un tema que no suele estar en boca de sus habitantes.