Casi como en una escena del recordado film Ghost la sombra del amor, Dalma Maradona junto a Andrés, su flamante esposo, realizaron con su propias manos cada una de las vasijas que sus invitados recibieron como souvenir.

Las imágenes de las extensas jornadas de trabajo incluyen a Claudia Villafañe, quien también participó de la pintura que le dieron un toque personal a los corazones de cerámica.

La hija de Diego tomó clases con el profesor de alfarería Nicolás Pottery y durante varias clases fueron realizando el proceso de fabricación artesanal hasta completar las 300 unidades.