Faltan solo minutos para que "Gente feliz" salga a escena. En la sala sólo se percibe el sonido de técnicos y pasos apurados tras los últimos detalles. José María Muscari, en una de las butacas, espera ver nacer a su criatura con la tranquilidad propia de un detallista y la ansiedad de quien lo da todo en cada trabajo. 

Una escenografía virgen de aplausos esconde detalles de la vida del director. Una cabeza egipcia que le regaló Beatriz Salomón, un Buda obsequio de Magui Bravi, dos mantas del sillón de su casa y hasta los imánes de la propia heladera, junto a sus copas con las que brindan los personajes. Una clara señal de que hay mucho más que su creatividad en el texto.

En camarines Cecilia Dopazo, Laura Esquivel, Mariano Torre, María Leal, Pepe Novoa, Patricia Palmer, Gastón Soffritti y Manuel Vicente se preparan para dar vida a cuatro parejas de diferentes generaciones que integran una familia que como todas buscan sentirse felices aún frente a una decisión complicada.

Infonews: ¿Muscari es un ser feliz?

José María Muscari: -Trato de serlo, la obra habla mucho de mí, de mi familia, de mi mundo. Es una comedia sobre cuatro parejas generacionalmente diferentes en la que el público se identifica con los temas que tocan y que genera comicidad porque te ves reflejado cuando algo de tu propio mundo aparece ahí.

IN: - ¿La exigencia de felicidad se modifica con la edad?

JMM: -Creo que la búsqueda de la felicidad no tiene que ver con la edad, es algo intrínseco del ser humano. Aunque pasa que a diferentes edades distintas cosas nos dan felicidad. Eso aparece en escena cuando en mitad de la obra, los hombres aparecen por un lado y las mujeres por otro. Allí surge la visión de cuatro hombres de diferentes generaciones en contraposición a las mujeres también de diferentes edades frente a temas como el dinero, el consumo, el amor, la política y la sexualidad.

IN: - ¿Para poder hablar de felicidad hay que pasar por momentos que no lo son?

JMM: -Es una comedia disparatada pero plantea un trasfondo difícil y doloroso, como el de qué hacemos con las personas cuando se ponen viejas, qué hacemos con la abuela cuando confunde las pastillas, cuando está un poco perdida. Ahí aparece algo desde la emoción y lo doloroso de la existencia, que lleva al espectador a ubicar la comedia desde la realidad.

IN: - ¿Qué te hace reír?

JMM: -Me gustan las comedias que te hacen reír porque plantean algo que podría pasar en tu vida, te identifican. A mí no me hacer reír el humor de personajes, ni de chistes, ni de gags sino cuando algo se refleja con mi propia existencia.

IN: -¿La felicidad se busca o se encuentra?

JMM: -Son pequeños estallidos, son momentos, no creo en la felicidad como un estado continuo. Sí creo en la felicidad como una construcción como algo que uno desea y busca y con el transcurso del tiempo. Yo tengo 43 años, soy mas feliz que a los 20 porque ya me voy dando cuenta de qué quiero. Estoy seguro que si llego a los 60 voy a ser más feliz que los 40, en la medida que tenga una vida evolucionada, no solo arrugándome sino también sumando existencia a mi cabeza.

IN: -¿Con los años te volvistes menos exigente en materia de momentos felices?

JMM: -No, creo con los años uno entiende que la felicidad son las pequeñas cosas, por ahí cuando sos joven pensás que te la dará lograr un trabajo, una pareja o un estatus económico, pero después te das cuenta que, aunque consigas todo eso, la felicidad pasa por otro lado.

IN: - ¿Por qué elegiste ese título en momentos que el sentimiento parece escasear en la gente?

JMM: -Es un voto de confianza hacia el optimismo. Aunque los personajes están atravesados por angustias, hay contradicción en la factura escénica, ya que buscan la felicidad y la familia alimenta eso. Además energéticamente sonaba bien y es convocante, yo quiero ver como hacen ser felices, a ver si puedo copiar algunos tips.

IN: -Pero entonces la sala podría llenarse de gente infeliz...

JMM: - Creo que la gente no está infeliz, está preocupada y a veces atravesada por dolores cotidianos. La felicidad en algún momento aparece y lo importante es estar perceptivo para poder descubrirla.

IN: -¿Tu corazón está feliz?

JMM: -Estoy bien. Estoy solo, después de 4 años en pareja. Me gusta este momento de redescubrirme. Soy una persona que la pasa bien solo por eso cuando me pongo en pareja no es para suplir una ausencia o para sobrepasar algo que no aguanto de la soledad.