Esmeralda Mitre

Esmeralda Mitre vuelve a estar en el epicentro de un escándalo y otra vez la rubia mediática se encuentra en medio de una situación relacionada con la discriminación, como sucedió cuando puso en duda la cifra de las víctimas del Holocausto.

Según un hombre que fue inquilino junto a su pareja y su hija autista en el mismo edificio que ella habita, la heredera de la familia Mitre está denunciada ante la justicia contravencional de la ciudad de Buenos Aires por discriminación y maltrato.

El hecho se hizo público por la divulgación de un video en el que se ve a la actriz negarle al hombre y su hija el acceso al ascensor para que pudiera subir. 

"Vos no subís, es mi edificio y no se puede", se ve que grita Mitre a sus vecinos mientras que a la nena se la ve nerviosa por la situación.

El denunciante, Fernando Roldán, presentó ese video ante la Justicia. También adjuntó a su denuncia otras grabaciones de audio y video, además de los nombres de testigos que pueden dar fe de las situaciones.

Roldán, su esposa y su hija se mudaron al edificio en cuestión en diciembre de 2018. Sin embargo, la estadía fue corta debido al maltrato que habrían sufrido por parte de la expareja de Darío Lopérfido.

Entre otros señalamientos, el denunciante afirmó a los medios que la joven Mitre colocó un reflector que apuntaba a su ventana para no dejarlos dormir. También ella les habría tirado huesos de carne y basura a su patio. También ocurrió un hecho inquietante pero que Roldán no puede precisar que haya sido efectuado por la denunciada: una estrella de David dibujada en la puerta de su casa, a modo de señalamiento.

Sin embargo, el dato es que la única persona del edificio con la que Roldán había tenido inconvenientes fue Mitre, quien, en alguna ocasión, lo atacó señalando su pertenencia al judaismo.

"Eso es desagradable y atemorizante, a partir de eso decide mudarse", comentó el abogado de la víctima a Radio 10.

Según Roldán, la disputa comenzó a raíz de un llamado a la policía por ruidos molestos, ya que se escuchaban gritos y había fiestas hasta la madrugada, en cualquier día.

"Era imposible vivir. Una vez llamamos a la policía, y ella bajó enajenada a golpearnos la puerta de nuestro pallier privado. Nos preguntaba si habíamos llamado a la policía. Nos dio miedo y fue el inicio de un drama", comentó.

"Tuvimos que poner cartones en la ventana para poder dormir. Tengo una denuncia policial antes de la grabación del ascensor porque estábamos hartos. Me decía '¿vos sos judío, no? Después me dijo 'negro' y 'si vos mostrás ese video te hago mierda. Soy famosa y vos no sos nadie'", detalló Roldán.