El nuevo cine procedente de América Latina copa la lista de aspirantes al premio Ópera Prima de la próxima edición de la Berlinale, con un total de seis títulos procedentes de la Argentina, México, Uruguay, Costa Rica, Venezuela y Colombia.

Deshora, una coproducción argentino-colombiana de Bárbara Sarasola-Day, así como la argentino-brasileña Habi, la extranjera; Tanta agua, de las uruguayas Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero, y Workers, del mexicano José Luis Valle, pelearán por el premio en la sección Panorama, comunicó el festival, que se abre el 7 de febrero.

Deshora cuenta la relación triangular entre un matrimonio adulto que reside en una plantación de tabaco y el joven primo de la mujer, quien los visita tras salir de un centro de rehabilitación. El film está protagonizado por Luis Ziembrowski, Alejandro Buitrago y María Ucedo. Habi, la extranjera, por su parte, cuenta la historia de Analía, una joven provinciana que llega a Buenos Aires y por error se cuela en un velorio musulmán. Fascinada por la cultura iraní, se hace pasar por originaria de ese país. La película está protagonizada por Martina Juncadella, Martín Slipak, María Luisa Mendonça y Lucía Alfonsín.

Junto a los títulos antes mencionados aspirará a ese galardón la española La plaga, dirigida por Neus Ballús y en la sección Forum, mientras que en el apartado Generation estará AninA, una coproducción uruguayo-colombiana dirigida por Alfredo Sordeguit.

También a esta sección concurre Princesas rojas, una producción costarricense-venezolana, de la directora Laura Astorga Carrera.

Se trata de una muy amplia representación de films procedentes de América latina para este premio, instituido en 2006 para distinguir a directores debutantes en largometrajes y dotado con 50 mil euros (unos 66 mil dólares) como premio.

El jurado estará formado por el realizador y guionista Oren Moverman, nacido en Israel y afincado en los Estados Unidos, el neozelandés Taika Waititi y la documentalista británica Lucy Walker.

Al premio pueden acceder óperas primas de todas las secciones del festival, incluida la oficial a competición.

El Festival Internacional de Cine de Berlín (popularmente conocido como Berlinale) es un prestigioso festival de cine internacional que se celebra en Alemania. La figura del premio consiste en un Oso, y el más valioso es el forjado en oro. El Oso de Oro y los Osos de Plata a la mejor dirección y a la mejor interpretación, tanto masculina como femenina, se entregan durante febrero en el Berlinale Palast. También se otorga el Oso de oro Honorífico, por toda una vida de director, actor o actriz.

El Festival de Berlín es un festival de categoría “A” acreditado por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores Cinematográficos (Fiapf) junto con los festivales de Cannes, Venecia, San Sebastián, Festival Internacional de Cine de Mar del Plata o Karlovy Vary, entre muchos otros.

La historia de este festival comienza gracias a la iniciativa de Oscar Martay cuando, el 9 de octubre de 1950, decide reunir un comité para crear un festival de cine internacional en Berlín. Este comité estaba formado, además de por Martay y su amigo George Turner, por dos representantes de la administración del Senado de Berlín, cuatro representantes de la industria cinematográfica alemana y un periodista.

Esto daría lugar, en 1951, a la primera ceremonia del festival bajo el nombre de “Internationale Filmfestspiele Berlín”, celebrada del 6 al 17 de junio, siendo el día 18 la entrega de premios.

El festival fue creado con la intención de ayudar en el proceso hacia la democracia. El 6 de junio se abre el festival con la película Rebecca, de Alfred Hitchcock, siendo invitada al evento la estrella de la película Joan Fontaine. A pesar de haber pasado seis años del final de la II Guerra Mundial parte de Berlín todavía está en ruinas, su reconstrucción ya había comenzado pero aún estaba lejos de reactivar la gran actividad cultural, como ocurriera en la década de 1920, pero a pesar de todo querían acaparar la atención sobre el festival con el motivo de que fuera un faro de los nuevos tiempos.

Nota de Miradas al Sur