La vida de Huda Naccache transcurría entre clases y apuntes de arqueología y geografía, las carreras que decidió estudiar en la Universidad de Haifa. Todo cambió cuando llegó una oferta de la revista árabe Lilac, en la que ella se animó a sacarse fotos provocativas y ligeras de ropa.

Después de esa producción de fotos, nada fue igual en la vida de Huda. Ya lejos de los nervios del inicio, ahora dice que sueña “con ser una top model” y va a representar a Israel en el concurso Miss Tierra. Se trata de una competencia que conjuga belleza y compromiso con el cuidado del medio ambiente.

“Algunos dicen que lo que he hecho es valiente. Lo soy, otras chicas no se atreverían. Mi familia me apoya y me anima mucho Ser una modelo árabe es un plus porque no hay muchas pero tampoco hay que exagerar. Pero odio que describan a la sociedad árabe como primitiva que se opone a estas cosas. La gran mayoría me apoya”, dice la joven sobre la polémica que despertó su destape.
  
Consultada sobre su identidad, respondió: “Estoy harta que me etiqueten pero si insistes te digo que nací palestina, soy árabe, tengo raíces libanesas, ciudadanía israelí y de religión cristiana”.

Lo cierto es que Huda Naccache comenzó un camino que no está dispuesto a dejar en la mitad. Tiene mucho para dar y está dispuesta a demostrarlo.