Andrés Calamaro subió a la red social fotos de él y su novia Micaela Breque, con poca ropa, fumando un porrito y preguntó si alguien en Palermo tenía algún big yuyo floral para convidar.

Esta vez seguramente Calamaro no tenga problemas con la justicia como aquella vez que manifestó en un recital que era una buena noche para fumarse un porrito.

El músico es un asiduo usuario de Twitter. Sin embargo el año pasado había cerrado su cuenta por las reacciones de la gente ante sus tweets. "140 caracteres pueden metérselos profundo en el medio del ojete, me importa tres pepinos perder un segundo más en el rebaño de boludos con Black Berry" y "Fuck you", había dicho.