El Papa León y los obispos asesinados por la dictadura argentina
La sobrina del obispo Enrique Angelelli, asesinado en agosto de 1976, viajó al Vaticano y se encontró con el Papa León XIV. Infonews revela el encuentro y el pedido que le hizo por el otro obispo asesinado en 1977, Carlos Horacio Ponce de León.
Los dos obispos argentinos asesinados por la dictadura militar llegaron a las manos del Papa León XIV.
Enrique Angelelli y Carlos Horacio Ponce de León fueron asesinados con el mismo método. Un accidente de tránsito en la ruta. Matarlos a cara descubierta para los genocidas implicaba un costo político muy alto, ser obispo es el mayor cargo en la jerarquía católica y estos habían participado del Concilio Vaticano II, por eso urdieron sofisticados complots que llegaron a sus resultados trágicos, el primero el 4 de agosto de 1976, en la provincia de La Rioja, ruta 38, paraje Punta de los Llanos, cerca de Chamical, y en el segundo, casi un año después, el 11 de julio de 1977, en la ruta nacional 9, a la altura de la localidad de Ramallo, cuando el obispo de la diócesis de San Nicolás (corazón de la industria metalúrgica argentina), provincia de Buenos Aires, pretendía llegar a la Capital Federal para presentar pruebas por los desaparecidos a la Conferencia Episcopal Argentina (el órgano político y administrativo de la iglesia católica) y el nuncio apostólico (embajador del Papa).
“Emoción total. Le entregó este miércoles (11 de febrero de 2026) en propias manos la carta, con la estampa de Ponce y los mártires riojanos, la sobrina de Don Enrique”, me explicó Adriana Pesci, hermana misionera en la diócesis de San Nicolás, pero recién a inicios de marzo la protagonista, Nancy Angelelli, contó su experiencia de viaje al Vaticano y su encuentro con el Pontífice, quien aún no cumplió un año como obispo de Roma.
Con tonada cordobesa, la sobrina del obispo Angelelli, grabó un audio a la comunidad de Ponce de León, donde explicó que “viajó a Roma, porque Dios me dio esa gracia, y fue una misión que fue llevar una carta, que le pedí a Adriana, para acercarla al Papa. Finalmente lo vi. Le di la carta, además le comenté que hacía estampitas que llevé del tío y los beatos, en español e italiano, para que pudieran rezar su oración”.
Angelelli, nacido en la provincia de Córdoba, fue asesinado cuando era el gobernador eclesial, o el obispo, de la Rioja, famoso en su época por su opción por los pobres y su frase es una marca: “con un oído en el Evangelio y el otro en el pueblo”. La embestida de la dictadura fue sobre él, como cabeza de la iglesia en ese territorio, y a su vez tres personas claves de la iglesia local: Wenceslao Pedernera, líder de los campesinos, cooperativas rurales y catequista, asesinado con una ráfaga de tiros en la puerta de su casa delante de su familia, más los sacerdotes Carlos de Dios Murias (de espiritualidad franciscana) y Gabriel Longueville (de origen francés).
Para el Vaticano el martirio fue de los cuatro por ser asesinados "en odio de la fe" por su pastoreo eclesial-social. En el 2019 fueron reconocidos por el Papa Francisco con la beatificación porque dieron su vida por el Evangelio. La canonización, o sea convertirlos en santos, es el próximo paso que podría tomar Robert Prevost, el Papa nacido en Estados Unidos y nacionalizado peruano que conduce la iglesia católica con el nombre León XIV cuando fue elegido en el cónclave del 8 de mayo de 2025.
En el caso de los riojanos hubo un juzgamiento penal que llegó a condena. Esto aún no se logró con monseñor Ponce de León donde aún la justicia busca concretar las indagatorias de los imputados en el complot que mató al religioso que enfrentó al aparato genocida, que en esa zona comandaba en el terreno, Manuel Fernando Saint Amant, jefe del Área Militar 132 en San Nicolás durante la última dictadura (1976-1983), condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad y fallecido hace una década.
Para la sobrina de Angelelli su misión termina cuando escuche que el nuevo Papa beatifica al obispo Ponce de León. Por eso le pidió a la hermana misionera esa carta que escribiera con el corazón.
“Fui la última que saludó León en la audiencia. Le dije que tuviera en cuenta la causa de Ponce, su pronta beatificación y por la canonización de los mártires riojanos. Tengo este viaje soñado desde chica. Estaba muy emocionada y ojalá la carta de frutos. Es mi deseo de corazón. Pedido de justicia por Ponce ojalá sea. Dios mediante celebraremos su beatificación”, agregó Nancy Angelelli, en un audio compartido a toda una comunidad de San Nicolás que reza y milita la causa de su amado pastor que se jugó la vida por sus jóvenes, varios estudiantes secundarios les salvó el pellejo, por militantes sindicales y no creyentes partidarios, como a diversos curas.
“El Papa me sostenía la mano. Estaba tan emocionada. Él asentía con la cabeza todo lo que le decía. Eso te da una tranquilidad que sabe de lo que uno le está hablando. Le hacía seña para que mirará las estampas. Era pura emoción”, concluyó la pariente de Angelelli de 59 años que viajó por primera vez al Vaticano y se encontró con el nuevo Papa, llamado Robert Prevost.