Las claves
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Octubre registró 36 femicidios y se convirtió en el peor mes desde 2022.
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Entre enero y octubre se contabilizaron 239 femicidios en Argentina.
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El promedio nacional fue de un asesinato cada 30 horas.
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El relevamiento también identificó 728 intentos de femicidio.
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Un total de 179 niños, niñas y adolescentes quedaron sin sus madres.
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En el 61% de los casos, el agresor era la pareja, expareja o un familiar.
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El 59% de las víctimas fue asesinada en su propia vivienda.
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MuMaLá declaró la emergencia por la violencia machista y advirtió sobre el deterioro de las condiciones socioeconómicas.
Argentina registró 36 femicidios en octubre: el peor mes desde 2022 y una cifra que alarma
La violencia de género volvió a mostrar cifras alarmantes en Argentina. Durante octubre de 2026 se registraron 36 femicidios, el peor balance mensual desde 2022, según el último relevamiento del Observatorio Nacional Mujeres, Disidencias, Derechos de MuMaLá. En los primeros diez meses del año, la organización contabilizó 239 asesinatos por motivos de género, un promedio de uno cada 30 horas.
El informe también identificó 728 intentos de femicidio y señaló que 179 niños, niñas y adolescentes quedaron sin sus madres como consecuencia de estos crímenes.
Frente a este escenario, Mujeres de la Matria Latinoamericana declaró la emergencia por la violencia machista y advirtió sobre el agravamiento de las condiciones de vulnerabilidad económica y social que atraviesan mujeres y disidencias.
Octubre fue el peor mes de los últimos cuatro años
Los datos correspondientes a octubre representan el registro mensual más elevado desde 2022. La organización resumió el escenario con una definición contundente: "El peor octubre en 5 años".
Entre el 1 de enero y el 30 de octubre, el observatorio contabilizó 239 casos de violencia letal por motivos de género en todo el país. Desde 2015, el registro histórico de la organización acumula 3.231 casos.
La cifra anual incluye distintas modalidades de violencia extrema. Del total relevado, 177 corresponden a femicidios directos y 24 a femicidios vinculados.
Además, se contabilizaron ocho trans/travesticidios, diez suicidios femicidas, veinte femicidios en contextos de narcotráfico y crimen organizado, un crimen de odio y nueve muertes violentas asociadas al género.
A estos casos se suman los 728 intentos de femicidio registrados durante el mismo período.
179 chicos quedaron sin sus madres por la violencia machista
Uno de los datos más impactantes del relevamiento está relacionado con las consecuencias familiares y sociales de los asesinatos.
Según MuMaLá, el 41% de las víctimas eran madres y, como consecuencia de los crímenes, 179 niños, niñas y adolescentes quedaron sin sus progenitoras.
El informe también identificó que la edad promedio de las mujeres asesinadas fue de 37 años. Entre las víctimas hubo 23 niñas y adolescentes menores de 18 años y 19 mujeres mayores de 60.
Las estadísticas reflejan el impacto de la violencia de género sobre distintos grupos etarios y muestran que sus consecuencias alcanzan también a las familias y comunidades de las víctimas.
Parejas, exparejas y familiares concentran la mayoría de los agresores
El relevamiento de MuMaLá expone otro dato central: la mayor parte de los femicidios ocurre en entornos cercanos a las víctimas.
En el 61% de los casos, los responsables fueron parejas, exparejas o familiares. Además, el 59% de las mujeres fue asesinada en su propia vivienda.
Respecto de las características de los agresores, el observatorio indicó que el 29% convivía con la víctima y que su edad promedio era de 36 años.
El 12% tenía antecedentes. Asimismo, el 14% se suicidó después del crimen y el 13% intentó hacerlo. Otro 6% pertenecía a fuerzas de seguridad.
En cuanto a los métodos utilizados, las armas blancas y las armas de fuego representaron el 28% de los casos cada una.
Uno de los indicadores más preocupantes está relacionado con las denuncias previas: solamente el 12% de las víctimas había denunciado a su agresor.
Las provincias con las tasas más altas de femicidios
El mapa elaborado por la organización también muestra diferencias territoriales en la incidencia de estos crímenes.
Santiago del Estero y Santa Fe encabezan las tasas provinciales, ambas con 2,1. Detrás aparecen San Luis, con 1,8, y Catamarca, con 1,4.
Los registros permiten observar cómo se distribuyen los casos en el territorio nacional y constituyen una herramienta para analizar las necesidades de prevención y asistencia en cada jurisdicción.
Los casos de octubre que expusieron distintas formas de violencia
Entre los episodios destacados por MuMaLá aparece el femicidio de Nanci Godoy, de 52 años, una maestra rural de Corrientes que fue asesinada después de permanecer desaparecida durante 20 días.
La docente trabajaba en un paraje de difícil acceso y había visibilizado las condiciones de vulnerabilidad en las que estudian los niños y niñas de esa zona.
El informe también recordó los asesinatos de Daniela Villalba, de 28 años; Tatiana Micaela Fernández, de 27; Débora Bordón, de 30; y Bárbara Camila Aragón, de 26. Las cuatro eran trabajadoras sexuales y fueron víctimas de femicidio durante octubre.
Frente a estos hechos, desde AMMAR, el sindicato de trabajadoras sexuales, reclamaron el cese de la estigmatización y exigieron mayores condiciones de protección, derechos laborales y garantías sociales.
Otro caso mencionado fue el de Natalia Giménez, de 35 años, asesinada en Rosario. La investigación vincula el crimen con amenazas de prestamistas por una deuda que tenía intereses usurarios.
MuMaLá advirtió sobre la vulnerabilidad económica y la falta de asistencia
En su diagnóstico, el observatorio relacionó el crecimiento de la violencia machista con el deterioro de las condiciones socioeconómicas y la profundización de la vulnerabilidad económica de mujeres y disidencias.
La organización sostuvo que la falta de respuestas estatales y el debilitamiento de las herramientas de prevención y acompañamiento agravan la exposición de quienes atraviesan situaciones de violencia.
En ese contexto, el informe también señaló la eliminación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad a partir de diciembre de 2023 como parte de los cambios institucionales que afectan las políticas públicas destinadas a esta problemática.
MuMaLá declaró la emergencia por violencia machista y reclamó respuestas frente a un escenario en el que las cifras de asesinatos y tentativas continúan siendo motivo de preocupación.
Los datos de octubre vuelven a poner en primer plano la magnitud de la violencia de género en Argentina y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, protección y asistencia para las personas en situación de riesgo.