“El gobierno está endemoniado”. Una definición lapidaria dicha Esteban “Gringo” Castro en un reportaje televisivo. El dirigente social y político sostuvo que se lo dijo una señora anciana un día yendo a misa.
“El ajuste interminable, el ajuste que no tiene fin, me lo dijo una abuela, ocurre porque este gobierno está endemoniado. El demonio se alimenta de la maldad y todo lo que es ajuste es maldad. Por eso me pidió que rece el Rosario en la puerta de la Casa de Gobierno”, agregó Castro que fue uno de los fundadores del Movimiento Evita y el sindicato de los excluidos, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP).
“Desde entonces hacemos cada jueves, una vez por semana, a partir de las 5 de la tarde, el rezo del Rosario, en la puerta de la Casa Rosada -informó Castro- y siempre que vamos, con la imagen de la Virgen de Luján en andas, nos mandan la policía para que no recemos”.
El dirigente que integra el Movimiento Nacional Justicialista sumó las intenciones del rezo: “queremos que se conviertan todos los que trabajan en la Casa Rosada por el trabajo de los argentinos”.
En ese momento el “Gringo” Castro les regaló a los periodistas que lo entrevistaban estampitas de la Virgen de Luján, que en el reverso tiene escrito “la oración de la Patria”, que escribió Bergoglio ante la crisis del 2001.
“Rezamos por el trabajo digno, bien pagado, que hoy escasea y si hay es precario y no llegas a fin de mes”, concluyó el dirigente social y político justicialista.