En septiembre llega a las librerías, de la mano de Sigilo, Me gusta así, el primer libro de cuentos de Erika Paula Curbelo, una joven autora uruguaya que irrumpe en la narrativa contemporánea.
"Entonces decidí por fin qué quería para mi futuro: un mundo dominado por mujeres como yo", afirma, con desparpajo, una de las protagonistas de estos relatos.
Una declaración que funciona casi como un manifiesto de la generación que Curbelo sabe contar: chicas inolvidables que buscan abrirse paso en un presente atravesado por la incertidumbre y el desaliento, mientras ensayan sus propias formas de felicidad.
Curbelo despliega, entonces, un escenario de trabajos precarios y mal pagos, habitaciones frías y derivas callejeras, donde las protagonistas de “Me gusta así” vuelcan toda su ambición e ilusión en lo que les espera a cada vuelta de esquina. Allí encuentran nuevas aventuras, conversaciones entrañables, un libro o un momento, un nuevo amor que llega con nueva vocación, una despedida, un reencuentro.
Chicas curiosas, arriesgadas, insoportablemente simpáticas, que avanzan por un mundo lleno de obstáculos, sexo gozoso, malos y buenos amores, pérdidas, familias frágiles y amistades fuertes, como si se supieran que son no solo las protagonistas sino las mejores narradoras de sus propias historias.
Erika Paula Curbelo escribe con una naturalidad vibrante, a medio camino entre la picaresca y el realismo sucio. Con apenas un par de trazos construye personajes inolvidables y escenas cargadas de intensidad.
Publican "Murales", una novela gráfica sobre Santiago Maldonado