Otro caso de violencia institucional en la provincia de Tucumán. La cuna de la familia Bussi y el Operativo Independencia fue escenario en los últimos días de un caso de abuso policial contra una nena de 12 años.
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La menor, identificada como Xiomara, fue detenida y esposada por policías mientras transmitía en vivo por TikTok un desalojo en el barrio Juan XXIII de San Miguel de Tucumán. El hecho ocurrió el sábado pasado en medio de un operativo tenso por el desalojo de una familia con un niño con discapacidad.
La menor apareció horas después en el Hospital Avellaneda, incomunicada y bajo custodia policial.
Durante el desalojo, Xiomara transmitía lo que ocurría en su barrio, enfocando a policías y vecinos en medio de la tensión. Según testigos, la nena no participó en disturbios, sino que solo registraba el procedimiento con su celular. La policía alega que rompió un móvil policial, pero videos en redes muestran solo su grabación sin actos de violencia.
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La familia denunció que efectivos se llevaron a la menor sin informar su destino, dejando a sus allegados sin noticias durante varias horas. La abuela de Xiomara relató que intentó acercarse y le fue impedidio, mientras observaba golpes y detenciones arbitrarias. Además, la madre de la nena fue detenida al seguir la camioneta policial en moto para ubicar a su hija.
Al reencontrarse con su familia en el hospital, Xiomara describió agresiones físicas: un policía le metió la mano en el pecho para quitarle el celular, que cayó al suelo, seguido de golpes, tirones de pelo y gas pimienta. La menor contó que le ardían los ojos y veía borroso, pero trató de no llorar mientras la esposaban. Fue trasladada al hospital aún con esposas, bajo un supuesto "protocolo" policial no aclarado.
La versión oficial choca con los registros audiovisuales y testimonios vecinales, que no muestran daños a móviles ni resistencia violenta por parte de la nena. No hay explicaciones claras sobre la incomunicación ni el traslado bajo custodia, violando normas de protección a menores. Organismos de niñez brillaron por su ausencia en el caso.
El incidente se enmarca en el gobierno del peronista y colaborador político de Javier Milei, Osvaldo Jaldo en Tucumán, caracterizado por un discurso de "mano dura" que legitima la represión en conflictos sociales. La cámara de un celular se convirtió en amenaza para el poder, al registrar en tiempo real lo que el Estado prefiere ocultar. Este no es un caso aislado, sino síntoma de violencia institucional tolerada.